Otoño en Saurus #Carta abierta

9 mayo, 2017

Fuera del circuito gastronómico de las ciudades del Alto Valle se encuentra quizá una de las mejores cocinas de la región. En el restaurante Saurus de Bodega Flia Schroeder en San Patricio del Chañar, el cocinero Ezequiel González es un verdadero artista y compositor. En primer lugar vale recalcar la introducción de productos de estación y de la zona en la carta. De menor a mayor los platos gozan de una estética muy bella y su composición en el resultado final donde el paladar aplasta contra la lengua es todo ganancia. La cocina de González suena como una orquesta de jazzeros malditos capaces de sacarte del lugar común y nunca repetir en toda esa puesta ninguna melodía.

Egresado de la primera camada del extraordinario colegio del aun más extraordinario Gato Dumas, González se ha curtido en cocinas del extranjero y de nuestro país, ya sea en Patagonia o en el hormiguero de Buenos Aires. Enormes configuraciones complejas donde el acto mas sensible quizá haya sido cocinar siempre rico.

La carta de Saurus tiene productos como la manzana y la pera, enormes amuletos de identidad local que muchas veces sufren las ausencias de protagonismo en los salones de cocina de esta región y satélites.

Una variada cantidad de entradas muy correctas en sabor, porción y sobre todo simpleza.

El multifacético Brillat –Savarín en una de sus mayores obras se refiere a que la fuerza del gusto ha invadido la ciencia como lo ha hecho el amor físico, salvo que este primero fue mas lento y cauto. La cocina de Ezequiel González es puro amor, todos los sentidos activan y emergen desde el abreboca hasta el postre.

Podes arrancar con varias opciones de entrada. Una que recomiendo es la de membrillos quemados, remolachas, queso Brie, avellanas tostadas y arrope de chañar. Haga la experiencia súbase a bordo y prepárese a disfrutar los últimos colores del otoño sobre los viñedos por la ventana del salón.

De principal lo que elija estará bien, tal vez puedo oficializar de brújula y recomendarle la trucha horneada con puré de coliflor ahumado, brócoli quemado y terrina de laminas de papas doradas, aunque el bife de cordero, la merluza negra y el matambrito de cerdo compartan terna.

El mundo postre es un viaje cósmico. La pastelería en ese sitio no es joda.
Peras en pinot, creme brulee, cheesecake y volcán de dulce de leche.

Los vinos que elegí fueron de blancos a tintos. Arranqué hasta el principal incluido con un Chardonnay Patagonia Select y luego un Pinot Barrel Fermented, hasta llegar al momento dulce donde tachamos la doble con una copa de Rosa de los Vientos, todas creaciones del gran Leo Puppato

La cocina de Ezequiel González es de ligas mayores.
Precios por entrada, por principal, por postre y también diferentes combinaciones de los mismos suman diversos importes. Vaya, pruebe, juegue y disfrute.

Nico Visne

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