Masticando Mayo

10 mayo, 2016

Pasó #MASTICAR, con todo el quilombo que eso significa. Nunca pasa desapercibido, gente feliz y gente enojada, puestos de comida ágiles y otros lentos como una tortuga renga. Todos los que fueron sacarán sus conclusiones y los que eligieron no ir ya las sacaron de antemano. Es innegable que se trata del evento gastronómico del año o de esta mitad. Hay un multitemario que incluye, discusiones que abarcan desde el debate por los espacios públicos hasta la certeza que tenemos un mercado de productores y productos que se merecen siempre estar afinados como el mejor violín de una orquesta a lo largo y ancho de este país, frente a tanto ruido de comida industrializada. País maravilloso, que nunca termina de terminar el bostezo.

Longaniza de cordero braseada con crema de papas, escarola tibia, limones en conserva y piñones. Adentro. Genialidad del dúo Fernando Mayoral y Guido Tassi, gran sociedad. Particularmente creo que Tassi llegó hace rato para ocupar un espacio bien ganado en la cocina argentina de vanguardia con mucho toque europeo. Capo

Pita de pollo + vegetales y una gran ensalada de zapallo, queso de cabra, kale, rúcula y escabeche de berenjenas. Adentro. Fernando Trocca y team del Mostrador Santa Teresita made in Yorugua. Nada resta de la mano de Trocca, el cocinero completo que escribe un cuento maravilloso mientras vive, viviendo.

Pablo Buzzo y la banda del sur argentino. Nadie maneja mejor que ellos la técnica de dar placer con los productos patagónicos. Ciervo, guisado montañés “tipo Civet”, trigo burgol y frutos secos. Adentro. Lo probé in situ, alguna vez, en San Martín De Los andes, un día que el frío calaba los huesos del frío mismo. Leo, Esteban, Luis y compañía, laderos incondicionales de la brújula que marca la flecha para abajo siempre, donde los picos de las montañas le hacen cosquillas a los cielos patagónicos. Para Buzzo el Norte es el sur y lo celebramos.

Mishiguene, revelación de los últimos tiempos. Cocina migrante, cocina judía, cocina europea, cocina rica de tradición, cultura, escape, locura y sabores bien marcados, de la mano de Tomas Kalika, dueño de una sonrisa más grande que la capa de ozono. Coliflor quemado con matbuja y salsa lebaneh. Adentro. Para quienes tenemos mínimos registros de esta cocina, meterle un bocado a esto es subirse a la capsula del tiempo y el espacio y viajar mientras la boca se deshace junto con el coliflor que se deshace con los halagos que se deshacen de esta cocina increíble.

La China Müller y Patricia Courtois la rompieron. Las chicas tienen una mano que no tiembla en absoluto. Sutileza, alta cocina y mucho vuelo. Lomitos de liebre y ensalada de flores, hojas verdes y semillas, con dressing de saúco. Adentro.

Empanaditas de El Pobre Luis, vinos de Ernesto Catena y Bodega Del fin Del Mundo, heladitos locos y algunos tragos aperitivos completan mi listado de consumo. Necesitaría una barriga nueva para meter adentro tanta belleza masticable.

Hasta la próxima.

ph: Agustino Mercado.

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6 thoughts on “Masticando Mayo

  1. Que buen post! Me encanto Masticar, me parece genial la posibilidad de probar comida increíble a precio razonable en un solo lugar, conocer las propuestas, los cocineros, los productores argentinos, me cuesta mucho encontrar algo criticable. Vi a un señor de salta producto de Quinoa hablando con tanto amor de su trabajo que daba emoción.
    Espero la próxima con hambre.
    Pd: me quede con ganas de mishiguene

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