Comer en la calle

11 agosto, 2014

Mientras ultimo detalles para terminar la nueva web pienso en prepararme un caldo. Estuve comiendo y bebiendo mucho este fin de semana y hay que equilibrar un poco tanta intensidad. Hace unos días que me esta rondando en la cabeza la idea de traccionar un proyecto sobre comida callejera y presentarlo para comenzar a tener una norma que regule y potencie el desarrollo de un polo gastronómico callejero en Neuquén. Creo que le puede aportar mucho a todos. Al productor, al cocinero, a los habitantes en general y a la ciudad le da un espacio muy relevante activando una gastronomía mas abarcatiba y enriquecedora, ya que la oferta actual no colma las expectativas del publico últimamente.

Algunos carros y/o Foodtrucks deberían instalarse en un lugar determinado de la ciudad. En México, China y Estados Unidos  esta repleto de carros y puestos. Es posible y lograble generar  una zona de carros muy bien organizada, con un precio estándar para todos, así la competencia es mera gastronomía y todo funciona maravillosamente.

Además podes encadenar a los productores de la región, donde hay excelente verdura, chacinados, carne de granjas, semillas, girgolas, huertas y pan de masa madre. Ni hablar de los productores de vino, sidra y cerveza. Un sitio donde realmente la cadena productiva este basada en el esfuerzo y en el disfrute, pero por sobre todo en el trabajo y el respeto por lo que se hace, se consume y se disfruta. El estado debe acompañar proyectos y diseñarlos para lograr que se apliquen. El ciudadano debe contar con la posibilidad de conocer otra alimentación, tanto para ampliar el paladar como para disfrutar de una oferta gastronómica urbana mas amplia y el productor puede contar con una vía donde poder ofrecer y vender su producto.

Siento que muchas veces se gastan enormes cifras de dinero en organizar fiestas gastronómicas donde no comes nada, la gente paga fortuna y encima te quieren convencer de comer piñón como representativo de la Patagonia y toda esa mística media pedorra. Si podes tomar una ipa neuquina con un sándwich de chivo o una bondiola en algún carro de calle en una noche de verano y eso se multiplica en varias personas haciendo casi lo mismo, ¿no me vas a decir que eso es mas representativo que un alfajor de piñón? Adulamos el fruto de un árbol milenario como uno de los bastiones de la gastronomía patagónica y nadie tiene la menor idea de cómo carajo usarlo.

En fin, creo que si todos comenzamos a ser mas críticos gastronómicamente hablando, podemos exigir que se planifique al respecto. La realidad gastronómica para disfrutar en la ciudad se limita solo a algunos sitios, el resto no existe y todo se nivela para abajo.

Una ciudad sin cultura gastronómica, atrasa en algún aspecto. El choripán, el pancho y las papas fritas pueden convivir con una brochette de cerdo, o un taco de pollo de granja o una empanada cortada a cuchillo. Como plan para almorzar o cenar, formando parte de un eslabón muy interesante.

Muchos restaurantes importantes del mundo desembarcan en ciudades con sus camiones. Sus cocineros ofrecen las creaciones en la calle. Y muchos cocineros notables esperan alguna vez una oportunidad de laburo en sus casas, mientras tienen que parar la olla de otra manera.

Ojalá que se pueda….Manos a la obra.

 

Twitter Facebook Google+

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

*