#diadelpadre

20 junio, 2016

Mi viejo siempre martilla las milanesas. Los pedazos de peceto y tun tun tun con el martillo de madera que va anotándose capas de pan rallado a paso record, como pequeñas conquistas de placer.

Perfectas. Ajo y perejil, y un rebozado que se adhiere y brilla en su dorado crocante.

Mi viejo también tiene un plato infalible. Polenta con salsa y salchicha parrillera. Comer eso te hace mejor en todo sentido y lo bueno es que mi viejo siempre te deja la cocina limpia. Sus pizzas y las marineras de pescado son una especie de superpoder..

No es un gran asador, pero es capaz de soldarte una parrilla en un par de horas con fierros de por ahí para que vos cocines y todos contentos.

Me enseño a jugar ajedrez, y le enseñó a mis hermanas y a mi hijo.

Mi hijo muere por las milanesas de su abuelo, la polenta, la pizza y el pescado en marineras.

Mi hijo arranca su apertura con un peón 4 dama sin saber siquiera todo lo que viene, porque eso es imposible y es hermoso.

Y defiende sus piezas mientras desarrolla la paciencia y la espera.

Estamos construyendo la memoria, a través de la cocina, un tablero de ajedrez, skype, viajes, alegrías y tristezas en muchos casos.

Somos un poco de todo eso. Cachos de cosas con vida propia y sentimientos.

Nos conmueven muchas entre si.

Como las milanesas, la polenta y el ajedrez.

Y otras tantas y de cada uno.

Amor infinito al padre.
Amor infinito al hijo.

Twitter Facebook Google+

2 thoughts on “#diadelpadre

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

*